Yo he usado solo los lomos, que es donde más "chicha" hay, y deciros, que el primer día cuando lo probé, pensé que no nos lo íbamos a comer de lo salado que estaba, pero según pasaron los días, que cosa más rica....aún nos quedan unos trocitos, para los canapés de este finde ;)
1 lomo de bacalao fresco
1 vaso de azúcar
1 vaso de sal gorda
1 cucharada de eneldo seco picado
Aceite de oliva para conservar.
Mezclamos en un bol el azúcar con la sal y con el eneldo.
Ponemos en un tupper la mitad de esta mezcla y ponemos encima el bacalao con la piel hacia arriba y cubrimos con el resto de la mezcla.
Reservamos en la nevera 36 horas
Lo sacamos y lavamos muy bien para quitar todos los restos de la mezcla anterior y lo secamos muy bien con papel de cocina y hacemos filetes muy finos.
Para conservarlos lo ponemos en una tartera y lo cubrimos con aceite.